Inversión extranjera en la Riviera maya

La Riviera Maya se ha caracterizado principalmente por ser un gran centro de atracción turística, generando una enorme captación de divisas y atrayendo consigo una importante afluencia de inversión extranjera.

El enorme crecimiento de esta zona, y en particular del Municipio de Solidaridad, que comprende las localidades de Playa del Carmen y Tulum, ha reflejado esta explosión demográfica en forma directamente proporcional a la constante inversión proveniente de otros países; entendiéndose por ella a todo tipo de participación de inversionistas extranjeros en el capital de Sociedades Mexicanas, Fideicomisos y otras actividades económicas (Fracciones II y III del artículo 2do. de la Ley de Inversión Extranjera).

El inmenso flujo migratorio, la constante apertura de negociaciones comerciales, constitución de empresas con capital extranjero total o mayoritario, la importación y exportación, son una constante en la Riviera Maya.

Las operaciones de Bienes Raíces están estrictamente ligadas a esta afluencia inversionista y son una parte medular de este crecimiento, debido a la rentabilidad de las tierras y su comercialización, convirtiendo a la Riviera Maya en un destino inmobiliario, alcanzando e incluso superando a la Industria Hotelera.

El turista no sólo viene a disfrutar de nuestras bellezas naturales, sino que regresa, invierte, adquiere, construye, se integra a la vida comercial de nuestra zona, y permanece.

Actualmente, el apogeo e incremento en las operaciones inmobiliarias se perfila hacia la localidad de Tulum, también con grandes oportunidades para la inversión extranjera derivada de operaciones inmobiliarias y otras negociaciones comerciales, desde la zona Federal Marítimo Terrestre (franja costera), la ampliación de la zona centro de la ciudad y mas allá de la carretera federal.

No obstante, en el 2006 México reportó la segunda suma más importante en su historia en el flujo de capitales derivados de dicha inversión.