PROFESIONALES INMOBILIARIOS EN LA RIVIERA MAYA
El profesional inmobiliario, es y debe ser como se indica, un sujeto preparado, con amplios conocimientos y habilidades suficientes en bienes raíces, que vele en todo momento por la seguridad de las partes y el perfeccionamiento de una operación inmobiliaria desde su inicio hasta el final. Dentro del universo de los bienes raíces y a lo largo del proceso de una operación inmobiliaria, nos encontramos con promotores, agentes, desarrolladores, corredores y notarios públicos, así como ejecutivos bancarios, arquitectos, ingenieros y contadores; profesionales todos que participan de una operación inmobiliaria en mayor o menor grado dependiendo del tipo de bien inmueble de que se trate y del tipo de instrumento o figura jurídica que se utilice para transmitir la propiedad. Sin embargo, son principalmente las agencias de bienes raíces y sus promotores, los abogados y los notarios públicos, quienes tienen mayor participación e ingerencia en el asesoramiento eficaz de las partes involucradas en una operación inmobiliaria.
Desafortunadamente, en muchos casos (con pequeñas pero plausibles excepciones por supuesto), estos profesionales no cuentan con la experiencia y conocimientos suficientes para proporcionar una asesoría integral y tampoco acompañan a las partes a lo largo del proceso de una operación inmobiliaria y se concretan a ciertas fases.
El procedimiento inmobiliario es basto, requiere inicialmente de una búsqueda e investigación previa de documentos que prevean la legitimidad de los mismos así como del derecho de propiedad e identificación plena de su titular, de igual forma la fase inicial necesita una fehaciente contraposición e identificación entre lo establecido en los documentos y la ubicación y dimensiones físicas del bien inmueble.
El listado de propiedades y la promoción al público de los bienes inmuebles presumen la realización de esta búsqueda e investigación previa, pero muchas veces, algunos grupos o promotores independientes no se cercioran de esto y delegan esta tarea a los abogados y notarios públicos.
Una vez encontrado el comprador y una vez que se han acordado los términos del precio, modalidades de pago, tiempos y términos de entrega, se procede a la fase estrictamente legal, momento en el que intervienen los abogados y notarios públicos; tal como comenté en líneas anteriores, algunas agencias de bienes raíces abandonan en este punto a los adquirientes, dejándolos en manos de los profesionales del derecho citados, desgraciadamente, muchos profesionales del derecho no brindan la asesoría pertinente o no informan fehacientemente a las partes en este proceso. El origen de la tenencia de la tierra y las circunstancias particulares de cada operación y de las partes involucradas determinan el tipo de figura jurídica que habrá de utilizarse para perfeccionar la transmisión de la propiedad. He comentado en artículos anteriores la existencia de prácticas mediáticas como la celebración de contratos privados y el otorgamiento de poderes notariales, así como la creación de sociedades mercantiles para la adquisición de propiedades con fines comerciales o bien la exención de impuestos en casos estrictamente reservados para no residentes en el extranjero. Situaciones que se han presentado con recurrencia en la Riviera Maya, derivadas precisamente de un mal asesoramiento legal.
Existe también una última fase dentro del proceso inmobiliario, que consiste en la realización de diligencias posteriores a la inscripción (registro) del instrumento público otorgado por el Notario Público, tendientes a la actualización del nombre (cambio de propietario) en la documentación municipal correspondiente al inmueble. También y aunque no es una práctica común en el Estado, se sugiere la contratación de un seguro inmobiliario, sobre todo en zonas como la Riviera Maya tan expuesta a fenómenos naturales devastadores.
En la práctica, no existe ningún profesional que preste un servicio integral como el mencionado en líneas anteriores y que acompañe a las partes en todas y cada una de las etapas de una operación inmobiliarias. Ante esta situación, es recomendable acercarse a grupos consolidados (agencias de bienes raíces), así como profesionales del derecho reconocidos en la zona, a fin de evitar situaciones que siempre repercuten en el patrimonio y economía de las personas.
